
Querido Luis, permíteme que te tutee. Me he sorprendido mucho al leer hoy tu noticia en la portada de la edición digital de El Mundo. Supongo que la primera vez que escuchaste (o por gracia divina, leíste) esta bonita palabra, pensaste que evidentemente se refería a la rumba. No te culpo, a mí me pasó lo mismo. Es normal. Incluso Pachi, el gracioso borrachín de mi pueblo, hubiese intuído lo mismo que nosotros dos. ¿Pero no te pareció chocante el uso de la palabra
rumboso con el contexto en que lo escuchaste (o leíste)? A mí sí, y ¡cosas de la vida! consulté un diccionario para contrarrestar mi ignorancia.
Bien, la Real Academia de la Lengua define
rumboso así:
Para empezar, no creo que "Arma rectal" sea una película precisamente pomposa o magnífica, pero ¡qué demonios! quizá seas un gran entendido sobre este género cinematográfico y me esté equivocando por completo. Además estas películas X son indudablemente un género dadivoso ya que sus intérpretes no paran de
dar y dar en diferentes posturas y por distintos conductos. Y ¡coño!, rumba suena a movimiento, jarana, diversión... y de la rumba al mambo debe haber sólo un paso... y en estas películas hay mucho mambo...¿Verdad, Luis?.
¡Enhorabuena Luis!. Acabas de inventar otra acepción de esta palabra que mora con gracejo en las páginas de nuestro ilustre diccionario. No subestimo tu labor metafórica para dar con la que es, sin duda, la más ñoña nomenclatura que nunca leí para las películas pornográficas. Pero por favor, la próxima vez llámalas, no sé...
películas guarras por ejemplo. Ya sé que suena un poco bruto, pero te aseguro que todos tus lectores lo entenderán perfectamente y no incurrirán en falsas interpretaciones por tu culpa.
P.D.: ¡Ánimo R.E.V.R.!, que con competencia como ésta lo tienes a huevo. ¡Chau!.